Prepararse para el Juicio Final
Alabado sea Allah que nos ha guiado al Islam, haciéndonos pertenecer a la comunidad del último de los profetas enviados a la humanidad, Muhammad, a quien concedió la sabiduría y el Corán. Alabado sea Allah por todas las gracias y bendiciones que nos ha concedido. Alabado sea, por haber hecho de este mundo una tierra de cultivo, para cosechar en el más allá. Quien obre bien, encontrará recompensa, y debe agradecer a Allah. Quien haya obrado mal, se hará merecedor del castigo, y no debe culpar sino a sí mismo. Atestiguo que no hay dios más que Allah y atestiguo que Muhammad es su siervo y mensajero.













